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martes, 29 de enero de 2008

¿Qué p%&*s es Cloverfield?

No, no es el día después de mañana, ni somos leyenda, ni tampoco estamos viviendo en el planeta de los simios (aunque, técnicamente, sí). Como casi cada año, hay una nueva película en que la ciudad de Nueva York es atacada por… bueno, no les podemos decir.

Pero si creen que usar la Estatua de la Libertad para el poster no es nada nuevo, espérense a oír la historia:
“Durante una fiesta, los asistentes escuchan reportes de un terremoto, seguido de una gigantesca explosión y un apagón... Los protagonistas deben atravesar la ciudad, que ha sido invadida por algo aterrador y monstruoso”. La historia es contada a través de la handycam con que estaban grabando la fiesta.
O sea que básicamente es Godzilla mezclado con la Bruja de Blair.

Y la culpa es nuestra, con nuestros blogs, celulares con cámara y álbumes de fotos en Internet estamos haciendo que Hollywood haga películas del punto de vista de usuarios de YouTube. Así que no se sorprendan si en los siguientes meses salen algunas de estas…

Películas de Hollywood que se fusilan el estilo de Reality Show

Star Wars, Episode Hi5: The Facebook Menace.

La historia es narrada a través de los mensajes de Hi5 que envía el niño Luke Skywalker. El drama comienza cuando le llega una misteriosa invitación a Facebook, que podría ser de un espía del Imperio, Yoda, o Jabba the Hutt (que tiene una red de pornografía infantil en Tattooine, y nexos con el Emperador Precioso).



Soy Ley-Edgar.

Will Smith interpreta al Doctor Neville, el único blogger en el mundo que no ha sucumbido a poner el video de Edgar en su página. Neville trata de crear contenido nuevo todos los días, pero Internet está poblado por una raza de zombies adictos a ver los mismos videos todo el tiempo y no dejan de saturar su cuenta de YouTube una y otra vez. Su única esperanza es destruir el puente de Brooklyn para que Edgar no pueda caerse de ahí.

¿Quién tiene Esparta?

La Batalla de las Termópilas es convertida en un reality show donde el ejército persa tiene que demostrar su talento ante 300 jueces. 200 de ellos no tienen la menor idea de lo que están haciendo, pero la tercera parte de los jueces es liderada por el Maestro Leónidas, que cuando no le gusta cómo canta alguien, lo arroja de una patada al pozo sin fondo. Sin embargo los jueces son traicionados por el jorobado y subdesarrollado Mancera.

iCasino iRoyal

EL superespía por fin recibe del especialista en gadgets, Q, algo más valioso que una licencia para matar: un iPhone, a través del cuál nos vamos enterando que Steve Jobs, en su diabólico afán por conquistar la tierra, está controlándolo desde su nueva Macbook Air. Sin embargo, sus planes son frustrados por el 007, que descubre que aunque quepa en un sobre de papel Manila, la nueva laptop no es más que una simple compu, pero carísima. La nueva frase del agente? Bond, iBond.

Aprendices del Caribe

Para ser un pirata, hay que ser despiadado, codicioso y tener un peinado resistente al agua salada, así que Jack Sparrow contrata a Donald Trump, que enseguida despide a Keira Kneightly y la remplaza por una mujer que sí tenga senos y cada semana elimina a un tripulante nuevo. La nave se ve atacada por el invencible Kraken, pero Trump lo despide antes de que pueda hundirlos. Pero como todas sus empresas, ésta acaba por hundirse. Donald declara bancarrota y cobra una jugosa indemnización.


Mándalo por Facebook

lunes, 2 de julio de 2007

Una noche con María

Segunda Parte.

Una vez instalados, y ya aclimatados al folclor austriaco/asiático, nos dispusimos a disfrutar del espectáculo, no nos dimos cuenta que había mucho más show antes que empezara la película: el concurso.

Porque ni las monjas ni los Oktoberfesters se iban a quedar vestidos y alborotados. MEDIO auditorio desfiló y presumió sus garras de novicias rebeldes, monjas, capitanes de la marina austriaca y hasta uno que otro nazi. Los más originales, mas sin en cambio, fueron aquellos que tomaron su inspiración no de los personajes de la películas, sino de las LETRAS de las canciones, que admitimos apenados, nos sabemos de memoria, como los otros 18,000 fans de esa noche.

Es costumbre que además cada año inviten a alguna de las estrellas de la película que no hayan muerto a juzgar el desfile. Este año, ambos honores (el de no morir aún y el de ser juez) correspondieron a Charmian Carr, que interpretó a la hija mayor, Liesl,hace cuarenta y tres años.

La pobre conductora, Melissa Peterman(quizá la recuerden como la puta número 2 en Fargo) ya no sabía cómo hacerle para hacer desfilar a las casi mil personas que participaron en el concurso, porque ella no se puede ir hasta que pongan la peli, y a la hora programada todavía faltaban como ciento cincuenta concursantes, pero nosotros nos soplamos todo el desfile para que ustedes no tengan que hacerlo, así que aquí mencionamos los disfraces más originales:

  • El silbato del capitán Von Trapp
  • La silla con una piña encima
  • Un frasco de arañas
  • Copos de nieve en mi nariz y pestañas

Pero el disfraz que ganó un crucero por la Riviera Maya, además de cualquier cantidad de boletos gratis para más conciertos en el Bowl, fue… (redoble de tambor)

  • Un rayo de luna en la mano.

Sí, sabemos que no es fácil de entender, estamos seguros que el pobre niño cuya obsesiva madre lo disfrazó de mano e hizo sostener una luna de cartón y lentejuelas durante dos horas con los brazos levantados mediante un arnés tampoco estaba muy seguro de lo que estaba pasando, pero con un poco de terapia y un par de sesiones con un quiropráctico, su mente y sus adoloridos brazos volverán a funcionar normalmente.

Como sea, una paleta de premio a quien sepa de dónde rayos viene esta referencia.

Pero aquí está un breve recordatorio de algunas escenas de la película, cortesía de Peter Griffin.



domingo, 1 de julio de 2007

Una noche con María

Primera Parte

Este sábado, para variar, divagábamos sin rumbo por esta ciudad de Los Angeles cuando se desplegó ante nosotros una visión más arrolladora que el gober Schwarzenegger en su Hummer:

Madres.

Sí, un mar entero de personal de ambos sexos vestidos de monjas. Nuestro primer instinto fue el de huir despavoridos de esta religiosa multitud, no fuera que nos quisieran convertir (no sabemos en qué) o, perdonen la expresión, madrearnos.

Sin embargo, nos armamos un poco de valor y en vez de correr, decidimos simplemente seguir la corriente. Y la más corriente que encontramos fue una monja bastante vulgar que hasta fumando iba. Resulta que el convoy conventual se dirigía al legendario Hollywood Bowl. Sede de por lo menos la mitad de los conciertos de la Filarmónica de Los Angeles y de cualquier cantidad de artistas de todos los géneros, orígenes y gustos. Para los amantes del Jazz, Jamie Cullum estará ahí a finales de Julio, también en ese mes Café Tacuba, Queen Latifah, en fin, un lugar donde llueven estrellas como si fuera aquello Corregidora en Mayo. Pero no esta noche. Hoy, como todos los años, el Bowl se viste de gala y el público de monjas porque es la proyección de La Novicia Rebelde. Afortunadamente por una coincidencia cósmica, el logotipo del Hollywood Bowl es idéntico al de nuestro pase de prensa de la Feria del Pueblito 2006 con eso y 20 dólares al prepúber que escanea los boletos, nos colamos al magno evento.

Si creen que eso de desafiar el tráfico angelino para ir a un foro al aire libre donde proyectan una película jurásica que pasan gratis en Canal Siete cuando se acerca la navidad es absurdo, créanme que no saben de lo que se pierden.

Y de plano se lo perderían porque desde hace una semana las localidades están agotadas, como orgullosamente anuncian las marquesinas a la entrada. La primera impresión es ver el sitio a reventar, cosa que esperamos que Café Tacuba logre con la cantidad de Chilanga Banda que hay en esta ciudad. Lo primero es arribar al foro y ver cómo el escenario con forma de tazón y estilo Art Déco aloja la pantalla de cine más grande que hayamos visto (Lo sentimos, Organización Ramírez).

Ya adentro, lo que originalmente parecía el convento de Nuestra Señora del Perpetuo Travesti se convirtió en una especie de Oktoberfest, principalmente por la cantidad de cerveza que corría por todos lados. Lo mejor es que, a diferencia de este festival, el vestuario lederhosen no está limitado a germanos de ojos azules y complexión barbárica. Es común ver grupos enteros de koreanos utilizando la vestimenta alpina y hasta cantando tirolés.

Nuestra primera preocupación fue la de contrabandear algo de comida, porque la peli dura como 3 horas, así que nos dimos una escapada a Trader Joe’s para comprar queso, pan y vino suficiente. Menos mal que un alma caritativa nos vio en el baño tratando de esconder las botellas en nuestra persona (y más allá) y nos dijo que en el Hollywwod Bowl, TODO el mundo lleva comida y bebida, así que nos volvimos a vestir y tras una breve inspección, nos permitieron meter todo nuestro contrabando al foro.

Una probada de lo que fue la noche y perdonen la calidad.

domingo, 24 de junio de 2007

Día Uno

Hemos llegado, la ciudad de oropel, Lala-land, el centro mundial del entretenimiento. Hogar de las estrellas no astronómicas... ¿y ahora?

Ante todo, como estamos siempre comprometidos con tenerles a Uds. , asiduos y sufridos lectores, la primicia de todo lo que sucede en el mundo del espectáculo, decidimos ponernos a esperar a las estrellas afuera del antro, dispuestos a agarrarnos a mordidas con los paparazzi con tal de que nos hicieran aunque sea una canchita. Supusimos que después de nuestro… eh… reportaje sobre la prostitución, pues los fotógrafos de chismes serían pan comido comparado con las muchachas panorámicas (muchos saludos, Jeanette) de nuestra juventud empobrecida, digo, reportaje investigativo.

Ya llevábamos como tres horas esperando con nuestra poderosa Kodak de 2 megapíxeles en la esquina de Hollywood y Vine cuando por fin hizo su aparición la primera celebridad. No lo podíamos creer, nada más y nada menos que la estrella de una de las películas más legendarias de todos los tiempos, una leyenda para millones de fans, que hace menos de 3 veranos rompió todos los récords de taquilla… Así es, señoras y señoritas, nada más y nada menos que Darth Vader caminaba hacia nosotros.

En seguida le caímos encima, esperando que se subiera a una limusina y nos diera un rápido flashazo que demostrara que no traía calzones o algo que pudiera representar una primicia. Al principio incluso sacó su sable de luz y posó un par de veces con él. No pudimos sino agradecer el haber llegado ahí antes que nadie, ya que no se veía ni huella de los paparazzi. Supusimos que ahora que Linday Lohan estaba en rehabilitación y Paris Hilton entambada, pues todos estarían dispersos, dejando el resto de las estrella libres para nosotros.

Pero no. Resulta que Darth Vader venía del lado más oscuro de la Fuerza, porque después de posar para las fotos nos empezó a pedir dinero. Nosotros le dijimos que era política de Zero Cola, y en realidad de Felicity Enterprises el no pagar por exclusivas ni pactar entrevistas, sin embargo le ofrecimos comprarle una Corona porque eso no se le niega a nadie. Para nuestra sorpresa, el caballero Sith accedió y en menos que les contamos, ya estábamos cheliando afuera de un Seven Eleven.

Al parecer, es muy difícil encontrar trabajo de actor una vez que has tenido tanto éxito haciendo un papel. Lord Varder nos contaba que no ha tenido trabajo de actor en algunos años (ya andaría medio pedo porque La Venganza del Sith salió hace bien poquito). El caso es que ahora se ha visto reducido a vivir de las propinas que le dan los turistas por sacarse fotos con él junto con Gandalf, que al parecer también anda medio mal económicamente.

Le preguntamos por qué no utilizaba sus conocimientos de robótica para construirse un androide que lo representara y le consiguiera más chamba, así como había construido a C-3PO. Se nos quedó mirando medio feo así que decidimos concluir la entrevista y dejarlo por la paz.

Seguimos caminando por Hollywood Boulevard y de repente vimos la facha inconfundible de Samuel L. Jackson. Lo reconocimos principalmente porque llevaba la misma ropa que utilizó en Pulp Fiction y porque estaba en la pose de su famoso sermón de Ezekiel 25:17 y sosteniendo lo que parecía ser un arma, pero que estábamos seguros sería solamente su Blackberry. Nos acercamos lentamente, no fuera que se fuera a asustar y huyera despavorido. O bien que lo que sostenía no fuera una Blackberry y NOSOTROS tuviéramos que huir. Cuando nos acercamos lo suficiente, le pedimos una entrevista o una fotografía, pero suponemos que estaba de mal humor, ya que no nos contestó. Vamos, ni siquiera se movió. Después de insistirle un par de veces más, decidimos que seguramente estaría esperando a su mujer e hijos para visitar el Museo de cera de Madame Tussaud y no estaba de humor para reporteros, así que lo dejamos que esperara a la entrada del museo en paz.

Con suerte tan agria, a punto estuvimos de rendirnos a la idea de que no encontraríamos a ninguna celebridad en Hollywood, hasta que un señor muy amable llamado Cranky nos hizo favor de indicarnos en un mapa dónde vivían las estrellas. Le dimos los últimos 50 dólares que nos quedaban y partimos en busca de alguna nota escandalosa o jugosa que ofrecerles a ustedes, nuestros lectores.

Lamentablemente, un segundo vistazo al mapa, nos revela que la ubicación de muchas de las casas de las estrella se encontraban a muchos kilómetros de donde nos encontrábamos, en las colinas, que aunque sí alcanzábamos a ver, quedaban hasta casaelá, y como el metro de Los Angeles sólo lleva de un extremo del Boulevard al otro, nos lanzamos en un democrático autobús hacia el barrio de Beverly Hills.

Una vez ahí, nos tocó ver puras cosas bonitas, oigan astedes, parecía como la película de Mujer Bonita hasta en el más mínimo detalle, porque cuando entramos a preguntar a una butike, una señorita muy guapa, muy rubia y muy amable nos dio casi 3 minutos para salir antes de que llegara seguridad. No, no, no. Una cosa hermosa y, sobretodo, muy primermundista.