miércoles, 10 de octubre de 2007

¿MTV, por qué nos has abandonado?

Como nos imaginamos que han caído en saco roto las súplicas de Justin Timberlake a MTV de "pasar videos otra vez", hoy recordamos con nostalgia cuando los videos musicales eran más que comerciales de ropa, iPods, celulares y vodka. Grandes directores de videos como Michel Gondry, Floria Sigismondi y Samuel Bayer llegaron a la fama gracias a MTV, con trabajos vanguardistas llenos de mundos surrealistas para verdaderos artistas (a veces de la disquera Arista) en lugar de los circos de diez pistas a los que hoy MTV nos somete para hacernos más consumistas. Aquéllos eran videos... ah, istas.

¿Y por qué cingaos (la h es muda e invisible)- se preguntarán nuestros lectores- estamos hablando tan cacofónicamente de aquellos días noventeros? La razón es que llegó hasta nuestros ojos por primera vez en mucho tiempo un video musical que nos impactó. Y no, no es el extraño retorno de Britney Salazar o de sus también dementes y poseídos fans lo que nos sorprendió esta vez, sino un video legítimo, con una buena canción (sobre todo si les gusta el hiphop no gangsteril sino más bien judío) y, más que nada, simple.

Tal vez no sea lo más innovador, tal vez los efectos especiales son algo transparentes, pero definitivamente es un trip visual, hecho con amor al cine y a las raíces afro del hiphop.

Así que, aquí está, parte del álbum Ghettoblaster, You are never alone, de la banda So Called:

Disfrútenlo

lunes, 1 de octubre de 2007

¡Las Telenovelas son buenas cuando no entiendes lo que dicen!

Pobres americanos.

Como si no tuvieran suficientes problemas con la caída de la bolsa, la inminente inflación, la guerra en Iraq, el conflicto con Irán, el desprecio del mundo entero (con la excepción reciente de Francia) y el show de Las Vegas de Céline Dion; encima de eso están cada vez más invadidos de latinos.

Pero como decía el comercial: ¿quién crees que lava la ropa? A cambio, los gringos han recibido lo más típico de nuestra cultura, como son los tacos y las telenovelas, aunque ambos sean malos para el estómago.

De los tacos, ya nos ocuparemos en otra ocasión. En cuanto a las telenovelas, este género tan latino cada vez se vuelve más una parodia de sí mismo. A partir del Premio Mayor, las situaciones, los personajes y los diálogos se vuelven tan absurdos, que divierten más en un episodio que Eugenio Derbez en los últimos 6 años.

No es extraño que el programa The Soup, que semanalmente hace una crónica de la televisión basura (¿y quién sabe más de basura que E! ?), presente innumerables clips de telenovelas con el beneficio de que ni siquiera tratan de traducir el diálogo. El resultado es que estas cápsulas de ridiculez comprimida son tan inexplicables que se convierten en comedia instantánea para quien no habla español.

Así que la próxima vez que quieran reírse, en lugar de ver repeticiones de Friends (ya entendimos, Joey es estúpido, Mónica es histérica y Phoebe tiene 60 años), pongan la telenovela de su elección y bájenle el volumen. Se van a divertir horas enteras.