martes, 8 de enero de 2008

Palo que van a durar

Ni la pena valía.
Fabio, uno de los clientes más acérrimos de nuestro gimnasio.
De hecho tenemos la teoría de que duerme ahí.


Queridos lectores y lectrices:

¡Qué bárbaros! Ni bien pasó el día de Reyes, y ahora sí, TODO mundo se dejó venir al gimnasio. Ya ni la arruinan.

Debimos sospecharlo desde que el estacionamiento más bien parecía periférico (que pensándolo bien, también es un estacionamientote) cuando llegamos a tratar de hacer nuestros cinco minutos de calentamiento, resulta que no había ni una sola máquina libre. Estamos hablando de más de 100 máquinas entre bicicletas, caminadoras, elípticas y remos.

Platicábamos con nuestro bizarro, pero competente entrenador, Jason, y nos contó que sólo el día de hoy había conseguido 5 nuevos clientes. El inocente estaba como unas pascuas. Con todo el dolor de nuestro corazón le hicimos la siguiente pregunta:

¿cuánto crees que duren?

Nos dio mucha pena ver cómo su sonrisa se desintegró lentamente. Casi vimos cómo se iban volando en su imaginación esos nuevos rines cromados para su ya monstruoso y enchulado auto.

"No sé" fue su lacónica respuesta.

Y no era difícil notar quién estaba ahí por un propósito de año nuevo que había hecho con media botella de champagne en la panza y jurando que ahora sí le iba a dar al ejercicio. En la bronceada, depilada y musculosa multitud del Gold´s Gym, es fácil ver quién acaba de incribirse, es como encontrar un chino en Noruega.

Ah, pensar en aquellos tiempos cuando no hacía falta ni siquiera estar en forma para cantar canciones sobre estar en forma. Nomás vean...

jueves, 3 de enero de 2008

Todos vamos a morir.

Sí, todos.

Como todos saben, el mundo se está acabando. Desde que Al Gore inventó el Calentamiento Global, el planeta está condenado a morir lentamente y nosostros con él.

Una de las consecuencias del calentamiento global es el cambio climático que hace que los hielos eternos se derritan, que los desiertos se congelen y que Leonardo Di Caprio no se calle la boca.

Los Ángeles es de esas ciudades donde no se sentirá tan pronto el cambio climático. Después de todo, la ciudad nunca ha tenido agua, la tiene que transportar hasta aquí. El sol prácticamente nunca deja de brillar y como estamos a nivel del mar, el viento nos hace lo que a Juárez.

Por el contrario, la ciudad de México, construida en un pantano, llena de agujeros y líneas de metro por debajo, rodeada de montañas y con millones de automóviles llenándola de humo, es hipersensible a cualquier cambio. Cuando llueve, se inunda; cuando hace calor, sofoca y ahora, que está haciendo frío, pues la nieve de ayer lo dice todo.

Así que a nuestro lectores de ambas ciudades, sobre todo si han tenido la desgracia de vivir en ambas, les ofrecemos:

Diferencias entre Los Ángeles y la Ciudad de México
(Edición Especial: Calentamiento Global)
  • En México, la gente no puede ver el sol por la contaminación y los edificios. En LA, no pueden porque están demasiado ocupados en los salones de bronceado.
  • Cuando hace viento en México, se limpia el cielo y la ciudad se ve soleada y más feliz; en LA el viento tira las hojas secas de las palmeras por todos lados y parece la escena después de un huracán.
  • Los chilangos salen a la calle envueltos en abrigos cuando la temperatura baja hasta 1 grado. Los angelinos se abrigan cuando la temperatura baja sólo un grado.
  • Si nevara en LA, se declararía emergencia ambiental. Cuando nevó en México, los diarios admiraron lo bonita que es la nieve.
  • En México los vientos alcanzaron temperaturas de 25 km/hora, al menos el doble de la velocidad promedio del tráfico en el periférico. En LA, ni el viento alcanzaría esa temperatura en hora pico.
  • Cuando hace frío en LA, todo el mundo prende la calefacción. En DF, te jodes.
  • En DF, con el frío lo que más se antoja es un atole con tamales. En LA, la bebida más invernal que hay es un smoothie de chocolate.
  • En México, Marcelo Ebrard deseó públicamente a todos una feliz navidad. Aquí en LA, ese honor le correspondió a Mickey Mouse y a Jon Secada.